La importancia de la audiencia previa al trabajador en despidos disciplinarios

En fechas recientes, se han emitido distintos fallos judiciales en torno a la supuesta obligatoriedad de llevar a cabo el proceso de audiencia previa al trabajador en casos de despido disciplinario. Estas decisiones judiciales pueden modificar la pauta a seguir en futuros casos de terminación laboral.

En España, el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores establece que, en el caso de trabajadores que sean representantes legales o delegados sindicales, debe llevarse a cabo un expediente contradictorio al tramitar un despido disciplinario, en el que se escuche al interesado y a los demás miembros de la representación legal o delegados sindicales correspondientes.

No obstante, fuera de estos casos, el Estatuto de los Trabajadores no especifica la obligatoriedad de un expediente contradictorio o de audiencia previa para imponer una sanción de despido disciplinario. Los convenios colectivos, por su parte, varían en las formalidades para la aplicación de esta sanción, sin imponer, en todos los casos, la audiencia previa al trabajador.

El artículo 7 del Convenio número 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), adoptado en Ginebra el 22 de junio de 1982 y ratificado por España, establece la obligación de ofrecer al trabajador la posibilidad de defenderse de los cargos formulados contra él en casos de terminación laboral por motivos relacionados con su conducta o rendimiento.

Interpretación de este artículo en los tribunales.

La sentencia núm. 68/2023, de 13 de mayo de 2023, del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares, aborda un despido disciplinario sin la apertura de un expediente contradictorio, considerando que esto, además de infringir el artículo 7 del Convenio 158 de la OIT, implica que la investigación previa al despido no cumple las garantías establecidas en el Acuerdo Marco de la Unión Europea sobre acoso y violencia en el trabajo, de 26 de abril de 2007. En consecuencia, califica el despido como improcedente. La sentencia núm. 425/2023, de 28 de abril de 2023, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por el contrario, valida la procedencia del despido disciplinario sin audiencia al trabajador en un caso donde esta obligación no estaba contemplada en el convenio aplicable. Aunque pueda parecer que la doctrina de ambas sentencias es contradictoria, realmente no lo es, ya que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid también considera que la audiencia previa es obligatoria. Además, ofrece pautas para su aplicación:

La audiencia debe llevarse a cabo antes de la extinción del contrato laboral, descartando que la carta de despido y el proceso judicial posterior puedan sustituirla. Las condiciones mínimas para cumplir este requisito incluyen comunicar al trabajador los cargos que la empresa pretende incluir en la carta de despido y permitirle presentar alegaciones y pruebas ante el órgano de la empresa responsable de la decisión final con antelación suficiente, sin exigir una forma escrita específica u otras formalidades concretas. La sentencia también interpreta la excepción a la obligación de audiencia previa, considerando que el juicio de razonabilidad también implica proporcionalidad, analizando los efectos para ambas partes de las distintas opciones. Si la conclusión es que cumplir con este trámite causaría un sacrificio desproporcionado para el empleador, se podría considerar razonable omitirlo. En cuanto a las consecuencias del incumplimiento de este trámite, la sentencia sostiene que, cuando su exigencia sea razonable, no conduce automáticamente a la improcedencia del despido según la ley española. No obstante, la omisión de este requisito da lugar al derecho del trabajador a una indemnización por el incumplimiento de una obligación, amparado por el artículo 1101 del Código Civil.

Si el despido posteriormente se declara improcedente por motivos que el trabajador expuso en el juicio y que podría haber presentado en la audiencia previa, se generaría un daño indemnizable. Esto podría traducirse en una compensación adicional al despido improcedente, incluso abarcando salarios no percibidos desde el despido hasta el juicio, cuando el trabajador tuvo la oportunidad de exponer sus motivos de oposición.

Es esencial señalar que el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Madrid no autoriza la omisión generalizada de la audiencia previa en despidos disciplinarios, ya que, en términos generales, considera que este trámite es obligatorio, posición compartida por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. La decisión final sobre si debe concederse una audiencia previa al trabajador antes de un despido disciplinario recae en el Tribunal Supremo, dado el silencio normativo de la legislación española al respecto. Para ampliar información sobre este tema, no dude en ponerse en contacto con Fimax Asesores.

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