Invierte, produce, ahorra: cómo las AIE en Canarias se pueden convertir en tu mejor aliado

Las Islas Canarias se han convertido en un lugar con un gran potencial para la inversión y el ahorro, especialmente a través de las Agrupaciones de Interés Económico (AIE). En este artículo, desde Fimax Asesores, exploraremos las oportunidades que ofrecen las AIE en Canarias y cómo pueden convertirse en nuestro mejor aliado para invertir, producir y ahorrar.

¿Qué son las Agrupaciones de Interés Económica (AIE)?

Una Agrupación de Interés Económico (AIE) es una forma de sociedad mercantil cuyo propósito principal es facilitar el desarrollo o mejorar los resultados de la actividad llevada a cabo por sus socios. Está regulada por la Ley 12/1991, de 29 de abril, de Agrupaciones de Interés Económico.

Las AIE no pueden adquirir participaciones en empresas que sean parte de la agrupación, ni controlar directa o indirectamente las actividades de sus socios. Por tanto, se limitan a una única actividad económica auxiliar a aquella que realicen sus socios.

Actualmente, las Agrupaciones de Interés Económico (AIE) desempeñan un papel destacado en diversos sectores como el audiovisual o la investigación y desarrollo (I+D+i).

¿Quién puede formar una AIE?

Según la legislación, se requiere un mínimo de dos socios para constituir una AIE. Sin embargo, no se establece un capital inicial mínimo que deba aportar cada socio, otorgándoles completa libertad para determinar la cantidad que deseen invertir.

Las Agrupaciones de Interés Económico pueden formarse únicamente por individuos o entidades que estén involucrados en actividades empresariales, agrícolas o artesanales, así como por organizaciones sin fines de lucro dedicadas a la investigación y por profesionales liberales.

¿Cuáles son las ventajas de las AIE en Canarias?

En el mundo actual, la colaboración y la búsqueda de sinergias son elementos clave para el éxito empresarial. En este sentido, la opción de constituir una Agrupación de Interés Económico (AIE) emerge como una estrategia atractiva, especialmente en las Islas Canarias. Veamos.

Acceso a financiación

Uno de los mayores desafíos para muchos proyectos es asegurar el capital necesario para su realización. La creación de una AIE ofrece a los promotores la oportunidad de conseguir financiación de manera más efectiva al unir fuerzas con otros participantes. Al compartir los recursos financieros y distribuir los riesgos, se aumenta la capacidad de obtener inversiones tanto públicas como privadas.

Además, no se establece un capital inicial mínimo que deba aportar cada socio, lo cual hace que sea una fórmula muy flexible.

Beneficios Fiscales

La fiscalidad es un aspecto crucial en cualquier actividad económica. La constitución de una AIE brinda beneficios fiscales significativos que pueden resultar muy atractivos.

Por ejemplo, en sectores como el cine, así como en empresas dedicadas a la investigación y desarrollo (I+D+i), se pueden obtener deducciones fiscales importantes. Además, las bases imponibles negativas pueden ser compensadas, lo que ayuda a optimizar la carga tributaria de los participantes.

Estímulo a la inversión en activos fijos

La inversión en activos fijos es importante para el crecimiento y la sostenibilidad de cualquier empresa. En el caso de una AIE, los inversores pueden beneficiarse de una deducción del 25% por sus inversiones en este tipo de activos. Esta medida incentiva la inversión, fortalece la infraestructura y la capacidad productiva, generando un impacto positivo a largo plazo.

Fomento de la innovación y el trabajo colaborativo

La colaboración entre diferentes actores económicos dentro de una AIE puede impulsar la innovación y mejorar la competitividad del grupo en el mercado. Al compartir conocimientos, recursos y experiencias, se estimula la creatividad y se potencia la capacidad de resolver desafíos de manera conjunta. Esto no solo beneficia a los miembros individuales, sino que también contribuye al desarrollo económico y social en general.

Las AIE y el I+D+I

Las AIE se configuran como un vehículo financiero que permite a los promotores de proyectos de I+D+i externalizar parte del desarrollo de los mismos a través de una entidad colaboradora.

Bajo este paraguas, los promotores ceden la licencia de uso no comercial de sus proyectos a la AIE, que se encarga de su ejecución, incurriendo así en gastos de I+D. La financiación de la AIE proviene de dos fuentes principales: la participación de inversores en el capital social y la financiación mediante préstamos de las propias empresas promotoras.

En este sentido, los inversores privados, actuando como socios de la AIE, financian una parte significativa del proyecto de I+D, aproximadamente entre el 35% y el 40%. A cambio, retienen el derecho sobre las deducciones fiscales y las bases imponibles negativas generadas por el proyecto durante el período de colaboración, sin obtener derechos sobre la explotación futura del activo. Este modelo no solo brinda una vía para la financiación de proyectos de I+D, sino que también permite la transferencia de incentivos fiscales a terceros no vinculados inicialmente al proyecto, fortaleciendo así la colaboración público-privada en materia de innovación.

Según lo establecido en la Ley del Impuesto sobre Sociedades, las deducciones por inversión pueden ser sustanciales, alcanzando hasta un 42% en los gastos destinados a I+D, y un 12% en otras iniciativas vinculadas a la investigación en innovación.

aie canarias cine

Las AIE y la industria cinematográfica

En los últimos años, el sector cinematográfico en Canarias ha experimentado un notable crecimiento, atrayendo a productores e inversores en busca de oportunidades únicas en la industria del cine. A día de hoy, es habitual la formación de Agrupaciones de Interés Económico (AIE) para el desarrollo y financiamiento de proyectos cinematográficos en la región.

Como hemos tratado en otros artículos del Blog Fimax Asesores, las Islas Canarias se presentan como el lugar perfecto para la producción audiovisual gracias a los incentivos fiscales que ofrece, sumado a un entorno único.

Por tanto, uno de los principales atractivos de las AIE en el cine de Canarias son los beneficios fiscales que ofrecen a los inversores. Aunque las AIE son consideradas sujetos pasivos en el Impuesto sobre Sociedades, no están sujetas a tributación directa por este impuesto. En su lugar, son los socios de la AIE quienes deben trasladar a sus impuestos individuales la parte proporcional de las bases imponibles, deducciones, bonificaciones y retenciones generadas por la AIE.

Esto implica que, con independencia del resultado comercial de la obra cinematográfica, la operación resulta rentable fiscalmente para el inversor.

Veamos un ejemplo. Tenemos una obra cinematográfica con un coste de 3.500.000 euros con dos inversores. Mientras que en el territorio peninsular se puede deducir hasta un 18%, en Canarias esta deducción alcanza hasta un 38% del coste total de la inversión en la producción cinematográfica. 

Por tanto, hablaríamos de una deducción de 1.140.000 euros que cada uno de los inversores deberá imputar al 50% en su correspondiente Impuesto sobre Sociedades. En el caso planteado, si un inversor ha aportado 500.000 euros tiene derecho a aplicar una deducción de 570.000 euros, lo que determina que, con independencia del resultado comercial de la obra, la operación resulta rentable fiscalmente para el mismo.

Por tanto, la utilización de las AIE en la producción cinematográfica en Canarias ofrece una herramienta única para inversores interesados en el sector del cine. La combinación de beneficios fiscales y el atractivo de la región como lugar de rodaje hacen de las AIE una opción muy interesante para aquellos que buscan diversificar sus carteras de inversión y participar en la creación de contenido cinematográfico de alta calidad.

¿Cómo constituir una AIE y beneficiarse de la fiscalidad canaria?

El proceso de constitución de una Agrupación de Interés Económico (AIE) implica dos etapas principales: la redacción y firma de una escritura pública, seguida de la inscripción en el Registro Mercantil.

En la escritura pública, se deben incluir detalles como la identidad de los socios, el capital aportado, la denominación y objeto social, el domicilio, la fecha de inicio de actividades, la duración de las operaciones, y la identidad de los administradores. Además, se puede agregar información adicional según las necesidades de los miembros. El último paso es registrar la AIE en el Registro Mercantil.

Así mismo, para sacar el máximo partido a los beneficios fiscales de Canarias y su Zona Especial Canaria (ZEC), es importante contar con expertos en la materia que nos asesoren para conocer cuál es la mejor fórmula para poder aplicar el máximo de deducciones fiscales.

Para ello, desde Fimax Asesores, como grandes conocedores de la Zona Especial Canaria (ZEC) y las Agrupaciones de Interés Económico, quedamos a vuestra disposición para ayudaros con vuestro próximo proyecto. Contacta sin compromiso haciendo clic aquí.

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