Procedimientos y obligaciones para la disolución de una sociedad inactiva

Una de las razones legales que puede llevar a la disolución de una sociedad es la interrupción en el ejercicio de las actividades que conforman su objeto social, especialmente cuando esta inactividad persiste por un período superior a un año.

Ante esta situación, los administradores tienen la responsabilidad de convocar una junta con el propósito de acordar la disolución y designar liquidadores. En el caso de que la junta no sea convocada o no se logre el acuerdo de disolución, cualquier persona con interés puede solicitar la disolución directamente al Juez de lo Mercantil.

Incluso si existe un acuerdo social en contra de la disolución o si no se alcanza ningún acuerdo, los administradores están legalmente obligados a solicitar la disolución judicial de la sociedad.

¿Cuáles son las obligaciones específicas de los administradores en caso de cese en el ejercicio de la actividad de la sociedad?

Cuando se produce el cese en el ejercicio de la actividad de la sociedad, los administradores deben convocar una junta para discutir la disolución de la sociedad y, en su caso, nombrar liquidadores. Como se ha mencionado, si la junta no se convoca o si, aun convocada, no se llega al acuerdo de disolución, cualquier persona con interés puede solicitar la disolución ante el Juez de lo Mercantil en la sede social. Además de estas obligaciones, los administradores deben cumplir con otras responsabilidades:

  1. Solicitar la designación judicial de liquidadores en caso de paralización de los órganos sociales, evitando así la automática conversión de los administradores en liquidadores.
  2. Asumir responsabilidad por incumplir los deberes legales en caso de disolución, suspendiendo los procedimientos en curso y evitando nuevas demandas.
  3. Ser responsables solidarios de las deudas de la sociedad en caso de no convocar la junta cuando exista motivo de disolución.
  4. Aplicar medidas cautelares, como el embargo preventivo de bienes del administrador de la sociedad disuelta, que se mantendrán incluso si la disolución es calificada como culpable, impidiendo el uso del patrimonio del administrador para cubrir el déficit de la sociedad.

¿Cómo afecta la personalidad jurídica de la sociedad en proceso de liquidación?

Durante el proceso de liquidación, la personalidad jurídica de la sociedad se mantiene. La inscripción en el Registro Mercantil como una empresa liquidada no afecta los derechos de los acreedores cuyos créditos no han sido satisfechos. Los procesos de liquidación pueden reabrirse para hacer efectivos estos créditos, permitiendo la exigencia de responsabilidad a los antiguos socios y administradores.

En el caso de disolución debido a la apertura de la fase de liquidación en un concurso de acreedores, la sociedad se disuelve automáticamente.

Si desea obtener información más detallada sobre los pasos específicos para la disolución de una sociedad inactiva o tiene alguna pregunta adicional, no dude en ponerse en contacto con Fimax Asesores. Estamos aquí para ayudarle en todo el proceso.

También puedes consultar nuestro manual Como cerrar una empresa.

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