Patent Box, el incentivo fiscal desconocido para las StartUps

Concepto

El régimen de “Reducción de las rentas procedentes de determinados activos intangibles”, conocido como “Patent Box”, incluido en el actual artículo 23 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades es un incentivo fiscal que permite reducir el tipo impositivo en la cesión o transmisión entre entidades de activos intangibles que deriven de actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.

Los activos intangibles que pueden beneficiarse son patentes, dibujos, modelos, formulas, planos o procedimientos secretos y derechos sobre informaciones relativas a experiencias industriales, comerciales o científicas.

Normativa

La regulación del incentivo de reducción de las rentas procedentes de la cesión de determinados activos intangibles («patent box») ha sido objeto de diversas modificaciones, por lo que el régimen fiscal aplicable es distinto según la fecha en que se haya producido la cesión o transmisión de los activos:

La regulación actual, estipula lo siguiente:

Es posible minorar la base imponible un 60% con los ingresos procedentes de la cesión del derecho de uso o de explotación de los activos y las rentas positivas procedentes de su transmisión, en los siguientes apartados se detalla la normativa actual mas en profundidad.

Requisitos actuales

Para poder beneficiarse de la deducción fiscal del régimen de Patent Box, las empresas deben cumplir con una serie de requisitos específicos. A continuación, se desarrollan y explican estos requisitos en detalle:

Creación de al menos el 25% de los derechos por parte del cedente:

Requisito de creación parcial: Este requisito asegura que la empresa que cede los derechos de propiedad intelectual haya participado activamente en su desarrollo. En concreto, la entidad cedente debe haber creado al menos el 25% del valor de los activos intangibles. Esto significa que la empresa no puede simplemente adquirir derechos ya desarrollados por terceros y beneficiarse del régimen, sino que debe haber contribuido sustancialmente al proceso de creación o mejora del activo. Este criterio se establece para incentivar la innovación y la investigación dentro de la empresa.

Uso de los derechos en una actividad económica por parte del cesionario:

Explotación económica de los derechos: El cesionario, es decir, la entidad que recibe los derechos de uso o explotación, debe utilizarlos en el desarrollo de una actividad económica real. Esto implica que los derechos cedidos deben ser empleados en un negocio que genere ingresos, ya sea a través de la producción de bienes o la prestación de servicios. La finalidad es evitar que estos derechos se usen únicamente para fines especulativos o financieros, y asegurar que contribuyen al crecimiento económico y a la generación de empleo.

Existencia de un contrato de cesión:

Formalización mediante contrato: Es fundamental contar con un contrato formal de cesión de los derechos. Este contrato especificará los términos bajo los cuales se ceden los derechos, incluyendo el ámbito de uso, la duración, y las contraprestaciones económicas. La formalización de este contrato no solo es un requisito legal, sino que también es decisiva para encuadrar la operación en el régimen fiscal adecuado. Dependiendo de cómo se estructure el contrato, la deducción puede variar, por lo que es crucial que esté bien elaborado y adaptado a la normativa vigente.

Disponibilidad de registros contables:

Transparencia contable: Las empresas que desean beneficiarse de la deducción deben llevar registros contables claros y precisos que reflejen todas las transacciones relacionadas con la cesión de los derechos de propiedad intelectual. Estos registros son esenciales para demostrar que la operación cumple con los requisitos del régimen de Patent Box y para asegurar la transparencia en caso de inspecciones fiscales. La contabilidad debe desglosar de manera detallada los ingresos y gastos asociados a los activos intangibles para que las autoridades fiscales puedan verificar la correcta aplicación de la deducción.

Residencia del cesionario fuera de paraísos fiscales (con excepciones):

Prohibición de paraísos fiscales: En general, el cesionario no puede residir en un territorio o país considerado como paraíso fiscal. La finalidad de esta restricción es evitar la elusión fiscal a través de la transferencia de derechos a jurisdicciones con bajos impuestos. Sin embargo, existe una excepción para los Estados miembros de la Unión Europea (UE). En estos casos, si el cesionario reside en un territorio de la UE considerado paraíso fiscal, se permite la aplicación de la deducción siempre que se acredite que la operativa responde a motivos económicos válidos y que la empresa realiza actividades económicas reales en dicho país. Este es un matiz importante, ya que permite cierta flexibilidad en la aplicación del régimen fiscal, siempre que se demuestre que no hay una intención de evasión fiscal y que las actividades son legítimas.

Ventajas de la Patent Box

El principal beneficio de la Patent Box es la reducción en la tasa del impuesto de sociedades sobre los ingresos derivados de los activos intangibles. Esto puede suponer un ahorro significativo para las empresas que invierten en innovación y desarrollo (I+D),ademáses compatible con otras ayudas y con las deducciones fiscales por I+D+i.

Es aplicable en empresas de un mismo grupo, no obstante, tienen la obligación de documentar todas las operaciones que den lugar a la aplicación del incentivo de acuerdo con lo establecido en el artículo 16.2 del TRLIS.

La reducción de la carga fiscal permite a las empresas que comercializan sus patentes y tecnología en el extranjero mantener márgenes de beneficio más amplios, facilitando la expansión en mercados internacionales

Las empresas que aprovechan la Patent Box pueden ofrecer precios más competitivos, dado que sus márgenes de beneficio aumentan gracias al ahorro fiscal. Esto les permite competir más eficazmente con empresas más grandes o establecidas.

¿Por qué es beneficioso para las StartUps?

Una startup puede beneficiarse de la deducción por varias razones, especialmente si su modelo de negocio se basa en la creación o explotación de activos intangibles (como propiedad intelectual, software, patentes, etc.)

Las startups suelen centrarse en la innovación, creando nuevos productos, servicios o tecnologías. Esto implica que invierten significativamente en la creación de activos intangibles como patentes, marcas, software, y derechos de propiedad intelectual, además debido a los limitados recursos financieros que tienen en sus primeras etapas cualquier mecanismo que les permita reducir la carga fiscal es especialmente beneficioso.

La posibilidad de beneficiarse de esta deducción incentiva a las startups a seguir desarrollando activos de alto valor, como nuevas tecnologías, productos innovadores, o software, ya que saben que los ingresos generados por estos activos tendrán una ventaja fiscal.

En caso de que una startup genere pérdidas en algunos años y ganancias en otros (lo cual es común en startups), la LIS también permite ajustar las pérdidas contra las rentas positivas obtenidas en otros periodos, beneficiándose de la reducción fiscal.

Por ejemplo una startup que desarrolla una nueva tecnología de software y luego licencia su uso a otras empresas. Los ingresos obtenidos por estas licencias pueden ser considerados como rentas positivas procedentes de un activo intangible y, por lo tanto, la startup puede aplicar la reducción fiscal del 60% a esos ingresos.

Rentas susceptibles de reducción

Rentas positivas

Son los ingresos obtenidos por la cesión del derecho de uso o explotación de activos intangibles, así como las rentas positivas derivadas de su transmisión.

Estas rentas son susceptibles de reducción si superan la suma de:

Los gastos directamente relacionados con la creación de los activos que no se hayan incluido en su valor

Se refiere a los costos en los que la empresa gasta para crear o desarrollar el activo intangible (como los costos de investigación y desarrollo), pero que no se han contabilizado como parte del valor del activo. Por ejemplo, si una empresa desarrolla una patente, ciertos gastos pueden no haberse incluido en el valor contable del activo.

Las cantidades deducidas según el artículo 12.2 de la LIS. en relación con los activos

Deducciones que la empresa ya ha aplicado en relación con la amortización del activo. El artículo 12.2 de la LIS permite deducir ciertos porcentajes del valor del activo cada año como un gasto (amortización). Si la empresa ya ha deducido esas cantidades, se suman a la base que se utiliza para determinar si la renta es susceptible de reducción.

Los gastos relacionados con los activos que ya se hayan integrado en la base imponible.

otros gastos asociados al activo (además de los mencionados anteriormente) que ya se han contabilizado en la base imponible de la empresa, es decir, que ya se han incluido para el cálculo del impuesto en años anteriores.

Si el contribuyente obtiene rentas positivas derivadas de la cesión o la transmisión de los activos intangibles (como patentes o marcas), se debe hacer un ajuste negativo en el impuesto sobre sociedades.

Rentas negativas

Si en un período impositivo se obtienen rentas negativas y en años anteriores se habían obtenido rentas positivas a las que se aplicó la reducción del artículo 23, la renta negativa debe reducirse aplicando el 60%.

Límites: Esta reducción se aplicará mientras las rentas negativas no superen las rentas positivas de años anteriores. Si las rentas negativas superan este límite, el exceso se integrará completamente en la base imponible. Si en el futuro se obtienen rentas positivas, se integrarán en su totalidad hasta compensar ese exceso, y solo el resto podrá reducirse usando el porcentaje de aplicación.

Si el contribuyente obtiene rentas negativas derivadas de la cesión o la transmisión de activos intangibles y en años anteriores obtuvo rentas positivas a las que aplicó la reducción del artículo 23 de la LIS, se deberá hacer un ajuste positivo en el impuesto sobre sociedades

Rentas positivas con perdidas  

Si en un período impositivo se obtienen rentas positivas en los beneficios obtenidos por la cesión o venta del derecho, pero en ese año la empresa ha obtenido perdidas, no podrá aplicar la deducción en ese ejercicio, no obstante, podrá optar por guardarla para ejercicios futuros, donde la empresa obtenga beneficios de nuevo.

Para ello deberá hacer un ajuste temporario en el que se realiza un asiento contable registrando el activo, contabilizándolo como un gasto de una cuenta 4740 a una 6301 y una vez la empresa vuelva a tener beneficios, se podrá utilizar el activo para deducir la base imponible de ese ejercicio, realizando un asiento inverso del realizado anteriormente, ahora sería de la 6301 a la 4740 por el importe del impuesto.

Cálculo de la renta neta

Para calcular el incentivo, se hará sobre la renta neta procedente de la cesión del derecho de uso o explotación (no sobre los ingresos).

Dicha renta consiste en la diferencia positiva entre los ingresos procedentes de la cesión y los gastos de generación del intangible.

En el caso de activos no reconocidos en el balance, se entiende por rentas el 80% de los ingresos procedentes de su cesión.

Ejemplo Práctico

Una empresa ha desarrollado una patente para un nuevo teléfono móvil inteligente, y cede los derechos de uso a una compañía telefónica mediante un contrato de cesión, los ingresos netos anuales derivados de la explotación de esta patente ascienden a 800.000€.

Reducción aplicable de la Patent Box:

El régimen permite una reducción del 60% sobre los ingresos netos, por lo tanto, los ingresos que estarán sujetos al impuesto de sociedades serán el 40% de los ingresos netos.

Ingresos sujetos al impuesto: 40% de 800.000 € = 320.000 €.

Aplicando la tasa estándar del 25% sobre los ingresos sujetos: 25% de 320.000 € = 80.000 €.

Comparación con el régimen estándar (sin Patent Box):

Si la empresa no aplicara el régimen de Patent Box, estaría sujeta a la tasa del 25% sobre los ingresos netos totales (800.000 €). 25% de 800.000 € = 200.000 €.

Ahorro fiscal gracias a la Patent Box: 200.000 € – 80.000 € = 120.000 €.

Gracias a la deducción de Patent Box, la empresa consigue un ahorro fiscal de 120.000 €. Este ahorro puede ser reinvertido en la empresa, por ejemplo, en nuevas actividades de I+D, contratación de talento o expansión de mercado.

En Fimax Asesores estamos para guiarte y ayudarte a sacar el máximo partido a tu negocio, la Patent Box es un gran desconocido que puede ayudar a muchas empresas de innovación a practicar un ahorro fiscal importarte.

¡Contáctanos!

Ponte en contacto con nosotros 

Si necesitas asesoramiento no dudes en ponerte en contacto con nosotros rellenando el siguiente formulario.

Relacionados

Compartir

Suscríbete a nuestra newsletter

No te pierdas toda la actualidad en los ámbitos jurídico, fiscal, laboral y de protección de datos.