Gestionar el talento dentro de la empresa familiar

Las empresas familiares, con su vocación de continuidad, representan una parte significativa del tejido empresarial. En Fimax Asesores somos conocedores de los retos complejos a los que se enfrentan las empresas familiares. En este artículo hablaremos del desafío de la gestión del talento.

Sucesión generacional

Uno de los retos principales a los que se enfrentan las empresas familiares es la sucesión generacional. A medida que los fundadores envejecen, surge la necesidad de planificar y ejecutar una transición fluida hacia la próxima generación de liderazgo. Esta transición no solo implica la transferencia de responsabilidades y conocimientos, sino también la identificación y preparación de sucesores capaces y comprometidos. La falta de una planificación adecuada en este ámbito puede poner en riesgo la continuidad y la estabilidad de la empresa familiar.

La sucesión generacional puede dar lugar a conflictos dentro del seno familiar y esto puede reflejarse en un mal ambiente dentro de la propia empresa. Esto puede ser una fuente de estabilidad y generar problemas a la hora de gestionar el talento.

La sucesión generacional es un proceso complejo que debe abordarse con tiempo y cuidado. Una buena planificación es clave para integrar a los futuros líderes y prepararlos para asumir roles de responsabilidad. 

Atraer y retener talento

Atraer talento y retenerlo es uno de los retos a los que se enfrentan las empresas familiares para potenciar su competitividad en el mercado.

Para ello, es necesario que las empresas familiares pongan en valor todo su potencial. Transmitir confianza y mostrar sus proyectos a largo plazo, puede ser muy útil para llamar la atención de aquellos empleados más demandados. En definitiva, transmitir que la empresa familiar es el mejor lugar donde trabajar.

Apostar por el talento e invertir en su formación es clave para ofrecer empleos estables que terminen convirtiendo a los trabajadores en parte de la familia.

Desafíos ante la gestión del talento

Las empresas familiares son sinónimo de estabilidad, compromiso familiar, arraigo local, pertenencia de marca y vocación continuadora. Sin duda, estos aspectos positivos marcan la diferencia, pero las empresas familiares también se enfrentan a aspectos no tan positivos que pueden entorpecer el reto de atraer y retener talento.

El nepotismo es uno de esos desafíos. Los familiares suelen recibir un trato preferencial en cuanto a empleo o avance dentro de la propia empresa. Esta práctica, puede llevar a una percepción de injusticia por parte del resto de empleados y erosionar al equipo. La falta de equidad en las oportunidades laborales puede resentir esa llegada de talento externo.

Así mismo, como ya hemos comentado, la sucesión es un tema crítico, que afecta a todos, también a los empleados. Determinar quién asumirá el liderazgo puede ser un proceso complicado. Si la empresa no cuenta con un plan de sucesión claro, la estabilidad puede verse afectada. Si la empresa familiar se encuentra en pleno proceso sucesorio, el talento externo puede verlo como un mal momento para formar parte del equipo. 

Por otro lado, debemos cuidar la comunicación interna de la empresa para que todos los empleados se sientan integrados. En ocasiones, algunas decisiones se toman dentro del seno familiar, incluso en contextos informales, lo que hace que se reste seriedad y profesionalidad en las comunicaciones internas. Contar con un plan de comunicación es clave para que los empleados perciban confianza y transparencia. Esto es fundamental cuando queremos atraer nuevo talento.

Oportunidades en la administración del talento

Hablamos de desafíos, inconvenientes y retos, pero también existen oportunidades dentro de la empresa familiar para gestionar ese talento.

Las empresas familiares también poseen ventajas significativas en la gestión del talento que pueden aprovechar para fortalecer su posición y su capacidad para retener personal valioso.

Por ejemplo, los valores de las empresas familiares son importantes para crear un ambiente de trabajo diferente y único. Si esos profesionales talentosos están conectados con esos valores, será sencillo atraer su atención y que vean en la empresa familiar una oportunidad para crecer profesionalmente.

Así mismo, el hecho de tener una vocación de continuidad, permite transmitir a la sociedad una idea de estabilidad y crecimiento a largo plazo. Para aquellos profesionales que se visualizan con una carrera sólida y sostenible, la empresa familiar puede ser una buena opción.

Por otro lado, esa visión a largo plazo se traduce en una mayor disposición para invertir en el desarrollo y la retención del talento. Una oportunidad con la que no cuentan todas las empresas. El hecho de pensar a largo y no a corto plazo permite a las empresas familiares ofrecer oportunidades de formación y desarrollo profesional a sus empleados. Esto, sin duda, ayuda a atraer y retener talento.

¿Cómo gestionar el talento?

Si ya hemos conseguido atraer talento a la empresa familiar, debemos estudiar cómo gestionarlo y retenerlo. Para ello, es fundamental implementar estrategias específicas.

Una de las estrategias recomendadas es la profesionalización de la gestión. Esto implica establecer procesos claros y transparentes que garanticen la equidad en la toma de decisiones y la promoción basada en el mérito. Al adoptar un enfoque profesional, la empresa puede mejorar la eficiencia y la eficacia de sus operaciones, al tiempo que promueve un ambiente de trabajo justo para todos los empleados.

En esta línea, es importante promover una cultura de transparencia en la comunicación y la toma de decisiones. Esto implica involucrar más a todos los empleados para fomentar ese sentido de pertenencia.

Así mismo, la empresa familiar debe estar abierta a incorporar nuevas perspectivas y talentos, tanto dentro como fuera de la familia, para mantenerse relevantes y competitivos en un entorno empresarial en constante evolución. Al ser flexibles, la empresa puede identificar y capitalizar nuevas oportunidades de crecimiento, asegurando su sostenibilidad y éxito a largo plazo.

Finalmente, contar con un plan de sucesión claro y estratégico para asegurar la continuidad y el éxito a largo plazo de la empresa familiar. Esto implica no solo identificar y preparar a la próxima generación de líderes familiares, sino también estar dispuesto a considerar líderes externos si es necesario. En Fimax Asesores os hablamos sobre los retos de la sucesión en este artículo.

En resumen, la retención del talento en una empresa familiar requiere un enfoque integral que aborde las necesidades y expectativas de todos los empleados. En Fimax Asesores os ayudamos en la gestión de vuestra empresa familiar para ayudaros a retener talento y seguir creciendo. Solicita más información sin compromiso en [email protected].

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