El propietario de un inmueble en el que hay okupas, no puede ni utilizarlo, ni arrendarlo, ni probablemente venderlo. Para recuperar la posesión necesita iniciar un procedimiento de desahucio. Y, por si fuera poco, se ve obligado a tributar por este inmueble en su IRPF, así lo establece la Dirección General de Tributos.

Desde FIMAX ASESORES te explicamos cómo será esta tributación, y qué posibles situaciones podemos encontrar ante la ocupación de nuestros inmuebles.

1. ¿Hay que imputar rentas por los inmuebles que tienen okupas?

No. La Dirección General de Tributos, en una reciente resolución, ha aclarado que estos inmuebles no deben tributar en el régimen de imputación de rentas. Por tanto, no habrá que incluir en la declaración de IRPF rentas por el 2% del valor catastral del inmueble, o el 1,1%, si dicho valor ha sido revisado.

Esto se debe a que los propietarios no pueden usar estos inmuebles. Y es que Tributos asimila, a estos efectos, los inmuebles alquilados y los ocupados. En el caso de los inmuebles alquilados, los propietarios tienen que esperar a que finalice el arriendo para poder usar el inmueble. En el caso de los inmuebles ocupados, necesitarán un procedimiento de desahucio exprés. Por ello, no hay obligación de imputar rentas inmobiliarias en relación con los inmuebles alquilados u ocupados.

2. ¿Qué ocurre si se me reconoce el derecho a una indemnización?

En el mejor de los casos puede ocurrir que además de que finalmente se logre el desahucio de los okupas, el Juzgado nos reconozca el derecho al cobro de una indemnización.

Entonces surge otra duda. ¿Debo tributar por esa indemnización?

Y la respuesta es sí, pues Tributos considera que esta indemnización debe tributar como rendimiento del capital inmobiliario en el IRPF del propietario, en la parte que corresponda al lucro cesante, o a la compensación por el valor de mercado de dicho uso y disfrute ilegal.

Sin embargo, el verdadero problema surgirá cuando a pesar de tener reconocido judicialmente el derecho a una indemnización, el propietario no consigue cobrarla. Algo muy habitual, dada la situación de insolvencia en la que se suelen encontrar los okupas.

Así, pues en estos casos, los contribuyentes deberán tributar por la indemnización, aunque no la hayan cobrado. Pues así lo establece el art. 14 de la Ley de IRPF, cuando expone que los rendimientos del capital inmobiliario se imputan al período impositivo en que sean exigibles por su perceptor, esto es, en el momento en que la indemnización sea exigible. Por lo que, aunque no se haya podido cobrar, seguirá existiendo la obligación de declararla en el IRPF.

Por lo que, ante un inmueble que no sólo habrá permanecido improductivo para su propietario, sino que además le resultará finalmente gravoso al tener que tributar por una indemnización no cobrada.

Posibilidad de deducir los “saldos de dudoso cobro”

En esta situación, tan injusta para los propietarios, éstos tienen al menos la posibilidad de deducir los llamados “saldos de dudoso cobro”, para compensar el impago de la indemnización. Los referidos saldos son las cantidades que se prevé no se van a poder cobrar, y cuya deducción permite el artículo 23.1.3º de la Ley del IRPF, siempre que estén justificados.

Se considerará que estos “saldos de dudoso cobro” están justificados cuando el deudor se halle en situación de concurso, y también cuando, entre la primera gestión de cobro, y la finalización del período impositivo, hayan transcurrido más de seis meses.

Eso sí, si finalmente se cobrara el saldo considerado, de dudoso cobro, habría que incluirlo como ingreso en el IRPF del ejercicio en que se cobre.