Aportación rama actividad de autónomo a Sociedad Limitada

¿Has considerado la posibilidad de cambiar tu estatus de autónomo a constituir una Sociedad Limitada? ¿Estás seguro de cuándo es el momento adecuado para hacerlo y cuándo no lo es? ¿Conoces las ventajas y desventajas de una Sociedad Limitada en comparación con la condición de autónomo?

A continuación, te proporcionaré información sobre cuándo y por qué deberías considerar la transición de autónomo a Sociedad Limitada. Exploraremos las razones por las cuales, en el momento adecuado, esta opción puede ser considerablemente más beneficiosa.

¿Cuáles son las diferencias al pasar de autónomo a Sociedad Limitada?

En términos de fiscalidad, la transición de autónomo a empresa resulta altamente atractiva cuando se busca reinvertir los beneficios, ya sea para expandir el negocio directamente o para realizar otras inversiones.

La gestión fiscal como Sociedad Limitada te proporciona un ahorro significativo en impuestos, lo que se traduce en una mayor cantidad de recursos disponibles para el crecimiento de tu negocio.

Es importante señalar que si la intención es retirar todos los beneficios de la Sociedad Limitada hacia el socio, ya sea a través de dividendos, emisión de facturas socio-sociedad o mediante nómina, al final se tributará por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas en lugar del Impuesto sobre Sociedades. En este caso, la constitución de la Sociedad Limitada no tendría sentido.

Principales características de una Sociedad Limitada

La constitución de una Sociedad Limitada (SL) implica una serie de aspectos clave que es importante tener en cuenta:

  1. Constitución: para formalizar una SL, se deben redactar estatutos y otorgar una escritura pública ante notario. Este documento, junto con las aportaciones y porcentajes de capital de cada socio, se presenta en el Registro Mercantil.
  2. Personalidad Jurídica: una vez constituida, la SL adquiere personalidad jurídica. Esto significa que, desde el punto de vista legal y fiscal, la sociedad se considera una entidad con plena capacidad para asumir obligaciones y llevar a cabo actividades generadoras de responsabilidad frente a terceros e incluso frente a sí misma. En otras palabras, la SL se percibe como una entidad separada de los socios que la componen.
  3. Socios: una SL puede tener varios socios (o incluso un único socio), quienes gestionan la empresa. Los socios pueden asumir diferentes responsabilidades (solidaria o limitada al capital aportado) y desempeñar distintos roles (trabajadores o capitalistas).
  4. Denominación Social: la empresa debe registrar un nombre único en el Registro Mercantil Central, seguido de la abreviatura «SL».
  5. Capital Social: representa la inversión en la empresa y debe alcanzar un mínimo de 3.000 €. Este capital puede consistir en dinero o bienes, como equipos informáticos o locales, valorados por los socios. Desde 2022, es posible constituir una SL con una aportación inicial de tan solo 1 euro, siempre que se cumplan ciertos requisitos.
  6. Domicilio Social: es la ubicación de la empresa en España.
  7. Objeto Social: se refiere a la actividad principal o actividades de la empresa. Se aconseja incluir un amplio espectro de actividades para evitar futuros costes administrativos al expandir esta lista.
  8. Administración y Gestión: la SL puede ser dirigida por un administrador único, administradores solidarios (actuando de manera independiente pero afectando a todos), mancomunados (actuación conjunta) o un consejo de administración (con tres o más miembros).
  9. Responsabilidad de la Gestión: los administradores asumen el 100% de la responsabilidad, mientras que los socios no necesariamente participan en la gestión y pueden limitarse a su aportación de capital.
  10. Junta General: reunión para la toma de decisiones empresariales, convocada según la frecuencia necesaria y al menos una vez al año. Su función incluye la aprobación de cuentas anuales, distribución de resultados, modificaciones estatutarias, nombramientos y ceses de administradores, entre otros asuntos.

Beneficios de transitar de autónomo a Sociedad Limitada

Vamos a abordar la pregunta central: ¿Cuáles son las razones que pueden llevar a un autónomo a considerar la constitución de una Sociedad Limitada (SL)? Analicemos cada una de las siguientes ventajas:

Reducción de Carga Fiscal

Cuando comienzas como autónomo, el IRPF que pagas puede oscilar entre el 19% y el 47,5%, especialmente para las rentas más altas. En cambio, una Sociedad Limitada tributa por el Impuesto de Sociedades, con unos gravamen para el ejercicio 2023 general del 23% para empresas con una facturación anual inferior a 1.000.000,00€, y el 25% para empresas que facturen más de dicha cuantía. Para nuevas sociedades, este porcentaje puede reducirse hasta un 10%, siempre y cuando no hayas ejercido la misma actividad como autónomo u otra forma jurídica. Estas cifras hacen que tributar entre el 15-25% suene mucho más atractivo que el 47,5%.

Estas ventajas suelen notarse a partir de unos 40.000 € anuales de beneficios, pero es crucial considerar la forma en que se distribuyen los ingresos para maximizar los beneficios fiscales.

Protección del Patrimonio Personal

Por muy capaz que seas, proteger tu patrimonio personal es esencial. Como autónomo, tu patrimonio está en riesgo si no puedes cubrir tus gastos, ya que los proveedores pueden saldar deudas con tus bienes personales. Con una SL, hay un escudo protector: la responsabilidad de cada socio se limita al capital aportado. Si contribuiste con 1.000 € para constituir la sociedad, ese es el riesgo que asumes, ya que la sociedad responde solo con sus propios bienes.

Imagen y Reputación

La imagen de los autónomos en España no siempre es positiva para proveedores y grandes empresas. Las SL generan más confianza y son indispensables en sectores competentes y para trabajar con grandes empresas. Las sociedades limitadas ofrecen una capacidad mayor para negociar con entidades bancarias, transmiten confianza a proveedores y clientes, y cumplen con las garantías que muchas entidades exigen.

Colaboración con Administraciones Públicas

Aunque no es un requisito indispensable, estar constituido como sociedad limitada facilita y agiliza trámites al presentarse a licitaciones públicas.

Socios y Colaboraciones

Cuando un autónomo se ve desbordado, la opción de contratar o aliarse con otro freelance es limitada. En una SL, se puede constituir la sociedad, repartir el capital, porcentaje y obligaciones de cada socio. Esto proporciona una base sólida para evitar conflictos futuros, respaldada por acuerdos documentados.

Determinar el momento adecuado para establecer una Sociedad Limitada

La clave para tomar la decisión de crear una Sociedad Limitada radica en evaluar el estado actual de tu negocio y determinar si está experimentando un crecimiento significativo.

Cuando observes un aumento sustancial en los ingresos netos acompañado de un incremento en la facturación, este podría ser el momento propicio para realizar la transición de autónomo a empresa.

Facturación óptima para el cambio de autónomo a Sociedad Limitada

En términos generales, se sugiere considerar el cambio cuando se cumpla alguna de las siguientes condiciones:

  1. Tus ingresos anuales superan los 40.000 €.
  2. Tu volumen de facturación es superior a 100.000 € o cuentas con más de 5 empleados.

Otras Razones que favorecen la transición de autónomo a Sociedad Limitada

Además de las condiciones mencionadas, existen otras circunstancias que respaldan la elección de pasar de autónomo a Sociedad Limitada:

  • Deseas salvaguardar tu patrimonio personal frente a proveedores.
  • Buscas oportunidades para colaborar con grandes empresas, participar en licitaciones públicas o acceder a facilidades de crédito bancario.
  • Colaboras de manera habitual con otras personas y están considerando la posibilidad de formar una sociedad conjunta.

Estas decisiones suelen estar vinculadas al crecimiento del negocio, ya que a medida que los ingresos y el número de empleados aumentan, la transición de autónomo a Sociedad Limitada se vuelve más frecuente.

Aportación no dineraria en la transferencia de activos de autónomo a Sociedad Limitada (SL)

Cuando decidimos realizar una aportación no dineraria en la transferencia de activos, se aplica una regla general, siempre y cuando el activo se transfiera de manera aislada, es decir, los activos no deben formar, en su conjunto, una unidad de negocio.

La transmisión de los activos de autónomo a SL implica la distinción entre existencias e inmovilizado.

Si se incluyen existencias que pertenecen al titular de la explotación, su aportación a la empresa genera rendimientos de actividades económicas, los cuales deben integrarse en la base imponible general del Impuesto. La contraprestación que obtenga el socio será en participaciones sociales, en un número cuyo valor sea proporcional al valor de mercado de dichas existencias.

En otras palabras, la aportación no dineraria se remunera al socio en participaciones por el mismo valor que el precio de mercado de las existencias.

Si, además, en la transferencia de activos se incluyen otros elementos patrimoniales del inmovilizado, ya sea material (mobiliario, enseres, etc.), intangible (fondo de comercio, cartera de clientes, etc.) o inversiones inmobiliarias, debes revisar el artículo 28.2:

“En el rendimiento neto de las actividades económicas no se incluirán las ganancias o pérdidas patrimoniales derivadas de elementos patrimoniales afectos a las mismas, que se cuantificarán como ganancias y pérdidas patrimoniales.”

Por otro lado, el valor de adquisición de los elementos de inmovilizado material, intangible o inversiones inmobiliarias transmitidas debe determinarse conforme a lo que refleja el artículo 37.1.n) de la LIRPF.

(…) en transmisiones de elementos patrimoniales afectos a actividades económicas, se considerará como valor de adquisición el valor contable (minorado en el importe de las amortizaciones fiscalmente deducibles, computándose en todo caso la amortización mínima, con independencia de la efectiva consideración de ésta como gasto).

La ganancia o pérdida patrimonial derivada de la operación deberá integrarse en la base imponible del ahorro.

Establecer una sociedad instrumental para obtener beneficios fiscales

La Agencia Tributaria ha estado supervisando durante un tiempo las sociedades instrumentales, que son aquellas empresas que se constituyen con el propósito principal de obtener ventajas fiscales, así como otros beneficios como limitaciones en la responsabilidad.

Hacienda está atenta a aquellas sociedades creadas con el único objetivo de evitar el pago de impuestos más elevados.

Por lo tanto, al considerar la constitución de una sociedad, es crucial asegurarse de que realmente se llevará a cabo una actividad mercantil legítima. ¡No asumas riesgos innecesarios!

En Fimax Asesores, estamos aquí para ayudarte en la transición de autónomo a Sociedad Limitada y en la creación de tu primera empresa. Si deseas obtener más detalles o discutir tu situación específica, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estamos aquí para ofrecerte la orientación que necesitas.

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