Alta médica impugnada: obligaciones del trabajador de la empresa

Cuando una persona trabajadora recibe el alta médica tras un proceso de incapacidad temporal y considera que todavía no se encuentra en condiciones de reincorporarse a su puesto de trabajo, puede mostrar su disconformidad e impugnar dicha alta.

No obstante, es importante tener en cuenta que la impugnación de una alta médica no produce siempre los mismos efectos. Dependiendo de quién haya emitido el alta, del momento en el que se encuentre el proceso de incapacidad temporal y del procedimiento utilizado, el trabajador puede estar obligado a reincorporarse a su puesto de trabajo o, por el contrario, mantenerse temporalmente en situación de incapacidad temporal mientras se resuelve el procedimiento correspondiente.

Por ello, tanto la empresa como la persona trabajadora deben conocer qué efectos tiene la impugnación y cuáles son las obligaciones que deben cumplirse durante este periodo.

¿Qué entendemos por “impugnar una alta médica”?

Impugnar una alta médica consiste en manifestar formalmente la disconformidad con la decisión que pone fin a una situación de incapacidad temporal, utilizando el procedimiento que corresponda en función del tipo de alta y de la entidad que la haya emitido.

Es importante señalar que no existe un único procedimiento de impugnación para todos los supuestos. Por ejemplo, existen procedimientos específicos para determinadas altas emitidas por el INSS una vez agotados los 365 días de incapacidad temporal, así como para determinadas altas emitidas por las mutuas en procesos derivados de contingencias profesionales.

Por tanto, la mera presentación de una impugnación no debe confundirse con una prórroga automática de la incapacidad temporal. Con carácter general, la impugnación no suspende por sí sola los efectos del alta, salvo en aquellos procedimientos en los que la normativa establece expresamente dicha suspensión o la prórroga de la situación de incapacidad temporal.

En consecuencia, el trabajador no debe dejar de acudir a su puesto de trabajo únicamente por haber presentado una impugnación, sino que debe comprobar previamente los efectos concretos del procedimiento iniciado

¿Cuáles son las obligaciones del trabajador frente a la empresa?

Entre las principales obligaciones de la persona trabajadora se encuentran las siguientes:

  • Comunicar a la empresa la situación derivada del alta médica y, cuando proceda, que se ha iniciado un procedimiento de disconformidad o revisión.
  •  Reincorporarse al puesto de trabajo cuando el alta médica sea efectiva, salvo que el procedimiento de impugnación correspondiente produzca efectos suspensivos o prorrogue la situación de incapacidad temporal.
  • Justificar las ausencias cuando exista una causa que legalmente permita no acudir al trabajo, aportando la documentación correspondiente cuando sea necesaria.
  • Mantener una comunicación adecuada con la empresa, especialmente cuando exista un procedimiento de impugnación en curso, con el objetivo de que ambas partes conozcan la situación laboral existente.

¿Qué ocurre si el trabajador no se reincorpora?

Si el alta médica es efectiva y el procedimiento iniciado no suspende sus efectos, la persona trabajadora debe reincorporarse a su puesto de trabajo.

En estos casos, la ausencia al trabajo sin una causa que la justifique puede ser considerada una ausencia injustificada, pudiendo tener consecuencias disciplinarias de acuerdo con la legislación laboral y el convenio colectivo aplicable. La jurisprudencia ha señalado que la mera comunicación a la empresa de que se ha impugnado el alta no exime, por sí sola, de la obligación de trabajar cuando el alta mantiene sus efectos.

Antes de adoptar cualquier medida disciplinaria, la empresa deberá analizar cuidadosamente las circunstancias concretas del caso, entre ellas:

  • Fecha de efectos del alta.
  • Quien ha emitido el alta médica.
  • Si el trabajador ha presento una impugnación.
  • Si existen efectos suspensivos.
  • Si las ausencias están justificadas.
  • Revisar el convenio colectivo aplicable.
  • Las circunstancias concretas del trabajador.

Por este motivo, la empresa no debería actuar de forma automática ante las ausencias producidas después de un alta médica impugnada. Antes de imponer una sanción o valorar un posible despido disciplinario, resulta recomendable revisar individualmente la documentación médica y laboral y determinar si el alta produce efectivamente sus efectos laborales.

Conclusión

La impugnación de un alta médica permite a la persona trabajadora mostrar su disconformidad con una decisión que pone fin a su situación de incapacidad temporal. Sin embargo, la presentación de una impugnación no implica en todos los casos que la persona trabajadora pueda dejar de acudir a su puesto de trabajo.

Con carácter general, cuando el alta mantiene sus efectos, el trabajador deberá reincorporarse en la fecha correspondiente. No obstante, existen procedimientos específicos en los que la normativa establece la prórroga de la situación de incapacidad temporal mientras se tramita la disconformidad o revisión.

Por su parte, la empresa debe actuar con cautela, comprobar los efectos del procedimiento iniciado y analizar las circunstancias concretas antes de considerar injustificadas las ausencias o adoptar medidas disciplinarias.

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