¿Cómo se estructura esta operación?
Este mecanismo tiene un punto de vista dual. Desde el punto de vista del inversor, permite beneficiarse de importantes incentivos fiscales generados por el proyecto. Desde el punto de vista del promotor, supone una vía de financiación directa que le permite recuperar parte de los costes asumidos durante el desarrollo de la actividad.
La estructura más utilizada para optimizar este tipo de operaciones es la Agrupación de Interés Económico (AIE). Mediante esta figura, los inversores participan como socios dentro de una estructura creada específicamente para financiar el proyecto de I+D+i. Una vez desarrollado el proyecto, las deducciones fiscales y, en determinados casos, las bases imponibles negativas generadas, se imputan a los socios en función de su porcentaje de participación. Esta estructura es la que se conoce como el “Tax Lease”.
Gracias al régimen de transparencia fiscal que caracteriza a las AIE, los inversores pueden aplicar dichos incentivos fiscales en sus propias liquidaciones tributarias. De esta forma, las empresas con una cuota positiva en el Impuesto sobre Sociedades pueden reducir de manera totalmente legal su carga tributaria y optimizar su fiscalidad de forma eficiente.
¿Qué ventajas tiene esta operación?
Las ventajas de este tipo de estructuras son especialmente relevantes para empresas con elevados beneficios y una tributación significativa en el Impuesto sobre Sociedades. A través de la participación en proyectos de I+D+i, es posible reducir la cuota a pagar mediante la aplicación de deducciones fiscales generadas por la propia operación.
Además, en determinadas estructuras, también pueden aprovecharse las bases imponibles negativas imputadas a través de la AIE, lo que permite optimizar aún más la tributación efectiva del inversor. Todo ello dentro de un marco completamente regulado y contemplado por la legislación fiscal española.
Otra de las grandes ventajas de este mecanismo es que no se requiere ninguna condición especial para participar como inversor. Tanto personas físicas como empresas pueden acceder a este tipo de operaciones siempre que exista una correcta estructuración jurídica, fiscal y financiera.
Por ejemplo, una empresa con una cuota de Impuesto sobre Sociedades de 500.000 € puede llegar a reducir de manera considerable su carga tributaria mediante la financiación de proyectos de I+D+i a través de una AIE. Por este motivo, cada vez más empresas utilizan este tipo de estructuras como una herramienta de planificación financiera y fiscal altamente eficiente.
La correcta estructuración de la operación: el punto clave
A pesar de las importantes ventajas fiscales que ofrecen estas operaciones, su correcta estructuración resulta fundamental para garantizar tanto la seguridad jurídica como la correcta aplicación de los incentivos fiscales.
Aspectos como la documentación del proyecto, la validación técnica, la estructura societaria o el cumplimiento de todos los requisitos fiscales son esenciales para evitar contingencias futuras y garantizar que los beneficios puedan aplicarse correctamente ante la Administración Tributaria.
Por ello, contar con asesoramiento especializado resulta clave para estructurar la operación de manera eficiente y segura desde el inicio.
En Fimax Asesores ayudamos a empresas e inversores a acceder a este tipo de operaciones, identificando oportunidades de inversión en proyectos de I+D+i y estructurándolas de manera segura, eficiente y conforme a la normativa fiscal vigente. Nuestro objetivo es que los inversores puedan optimizar su carga tributaria mediante mecanismos totalmente legales y, al mismo tiempo, facilitar que proyectos innovadores obtengan la financiación necesaria para llevarse a cabo.




