Una de las circunstancias menos favorables para un gran número de empresas, negocios e incluso individuos involucrados en actividades económicas, consiste en cuando se ven envueltos en un proceso de insolvencia, el cual conlleva la obligación de resolver los compromisos financieros adquiridos durante su trayectoria.
Frente a esta situación delicada es frecuente que surjan incertidumbres e interrogantes tales como quién percibe los fondos en primera instancia, quién asume el costo de los empleados, cuáles son los préstamos que se cancelan con prioridad, el desembolso que produce o cuáles son las sumas que abona FOGASA.
En las próximas líneas, se exponen de manera precisa los aspectos más destacados acerca del proceso de concurso de acreedores, incluyendo información relevante acerca del orden de prelación en el cobro de las deudas.
Administrador Concursal
En situaciones en las que resulta inevitable optar por la declaración de quiebra, se nombra a un Administrador Concursal encargado de supervisar la gestión de las nuevas operaciones y, de manera fundamental, de asegurar la liquidación de las deudas con los acreedores correspondientes.
¿Quién cobra primero?
A diferencia de las suposiciones iniciales, el primer deudor en recibir el pago no es necesariamente el más antiguo, sino el de más reciente generación. Asimismo, durante un proceso de concurso de acreedores, los pasivos que se originan durante el mismo (denominados como «créditos contra la masa»), son los que tienen prelación en cuanto a la liquidación.
Un ejemplo de ello es la remuneración correspondiente a los últimos treinta días laborales de los colaboradores de la compañía.
Una vez que los beneficiarios iniciales hayan recuperado sus fondos, las instituciones financieras, en particular los bancos, suelen ser prioritarios como acreedores con garantía hipotecaria.
En lo que sigue, se determina que los empleados tienen precedencia sobre todas las demás partes interesadas, seguidas de instituciones públicas como la Seguridad Social y Hacienda. En última instancia, los socios y proveedores son los últimos en recibir pagos.
¿Quién paga a los trabajadores en un concurso de acreedores?
El encargado designado por la ley para administrar los bienes de una empresa en situación de insolvencia es quien tiene la responsabilidad de gestionar los fondos disponibles y los que se generen a través de la liquidación de activos y derechos, con el fin de proceder a la remuneración adecuada de los trabajadores de dicha empresa.
¿Qué créditos se pagan primero?
En el proceso de un procedimiento concursal, las obligaciones prioritarias que se atienden son los «créditos contra la masa», los cuales incluyen los emolumentos salariales correspondientes a los trabajadores de los últimos treinta días, así como también los honorarios percibidos por el Administrador Concursal y los gastos judiciales derivados del inicio del procedimiento de concurso de acreedores.
¿Cuánto cuesta un concurso de acreedores Express?
Las compañías u organizaciones que participan en un procedimiento de insolvencia exprés, con el propósito de simplificar los procedimientos y la liquidación, suelen incurrir en un gasto financiero que oscila entre mil y dos mil euros, y normalmente tiene una duración aproximada de tres meses.
¿Cuándo paga el FOGASA en caso de concurso de acreedores?
En el supuesto de que se produzca una situación de insolvencia por parte de un empleador, el organismo denominado Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) asume la responsabilidad de abonar los adeudos que se derivan de la relación laboral, garantizando el cobro de los salarios pendientes hasta un tope determinado en el marco de un proceso de concurso de acreedores.
Por ejemplo, en lo que respecta a los sueldos o compensaciones no pagadas por la empresa, se considera el SMI o el Salario Mínimo Interprofesional.
Es trascendental considerar que, para conocer el momento en que FOGASA realizará el pago correspondiente, es necesario que se tenga en cuenta que la gestión del proceso se inicia al momento en que se presente la solicitud del concurso de acreedores, la cual es de suma importancia que se realice dentro de los primeros tres meses. En lo que respecta a los tiempos de espera, una vez se presente la mencionada solicitud, el pago generalmente se efectúa en un plazo no mayor a treinta días.
Es importante considerar que un empleado solo podrá recibir una cantidad máxima de deudas salariales de FOGASA. Por ejemplo, el trabajador solo tendrá derecho a una cantidad equivalente a dos veces el salario mínimo diario, incluyendo la proporción correspondiente a las pagas extras, hasta un límite de ciento veinte días.




