Si compramos productos y servicios low cost, tendremos servicios y salarios low cost.

Quiero recalcar a todos nuestros clientes y otros empresarios que puedan seguir este espacio de opinión varios pensamientos:

  • Es muy lícito que cualquier emprendedor o empresa defina sus normas de calidad, pero no debemos confundir los precios low cost con la calidad requerida.
  • Las asesorías que se dedican con precios por debajo de los costes a prestar servicios a empresas o a profesionales no prestan estos servicios, sino que hacen otras cosa, que no soy yo el que opina, sobre cómo se debe actuar.
  • Es importante que estas empresas cambien su nombre de Asesoría al nombre de Gestoría.
  • La gran diferencia es que la primera gestiona y asesora y la otra únicamente presenta documentación.

Las asesorías deben estar al día de la “gota fría” de decretos y cambios constantes por:

  •     Cambios de ideología política.
  •     Por querer ganar unos votos sin tener en cuenta las consecuencias.
  •     Por las medidas, por si eran pocas, de las directivas de la Unión Europea que a veces contradicen la propia legislación de nuestra Nación.
  •     Por la gran cantidad de opinión o cambios de criterios de las administraciones.

Las asesorías nos vemos obligados a tener un número más elevado de profesionales para dar el servicio adecuado a nuestros clientes y al mismo tiempo invertir cantidades importantes en actualizar a nuestros profesionales.

No es válido comparar sólo los precios y pensar que uno cobra más caro en lugar de pensar que el otro no me ve a hacer el trabajo  por el cual se le contrato

 


 

Aconsejamos a nuestros clientes que se presupueste a partir de mayo del año 2020 un aumento del salario mínimo hasta los 1.200.- euros por 14 pagas.

Este coste puede suponer por trabajador un aumento anual de 750 euros de seguridad social.

 


 

Sigo insistiendo en que es muy importante hacer los presupuestos de explotación e inversión y, basándonos en estos presupuestos, confeccionar una previsión de la tesorería para poder planificar nuestras posibles tensiones de liquidez y, si es necesario, presentarlo a las entidades financieras.

 


 

La DEMOCRACIA, que es el menos malo de los sistemas de gestión de un país, ha caído en su propio error.

Los partidos políticos ya no saben qué hacer para ganar unos votos que le sirvan para poder gobernar.

Muchas de las decisiones están tomadas por personas que no tienen conocimientos de gestión, pero sí condicionan la actividad empresarial ya que estas decisiones están tomadas sin criterio ni rigor y solo desde un punto de vista electoral. No se tiene en cuenta que de las crisis se sale con empresarios, que son los que crean empleo y es a ellos a quienes hay que ayudar