Estimados clientes y lectores:

En este final de mes, por un lado vemos la esperanza de que los hoteles empiecen a abrir. Por otro lado, vemos que el Gobierno (que asegura que no quiere dejar a nadie atrás) parece que piensa que las empresas son entes angelicales que ni padecen ni sienten. Han ampliado los ertes a última hora para que la Federación de Empresarios tuviese obligación de firmarlo.

La cantidad que hay que pagar de la Seguridad Social, que puede parecer que es poca porque es un porcentaje, en realidad es una cantidad alta. Sobre todo, hay empresas de restauración y de otros servicios directamente relacionados con la ocupación de los hoteles que no podrán abrir antes del 30 de septiembre y no saben ni cómo ni de dónde van a sacar esta cantidad para pagar los seguros sociales.

A mí, y supongo que a todos los empresarios, me parece muy bien que se ayude al más necesitado, pero no estoy de acuerdo con que se dé café a diestro y siniestro, ya que se genera mucha especulación. A fecha de hoy las empresas lo que han recibido son créditos que hay que devolver, pero ninguna ayuda.

Lo más gracioso es que no se puede despedir por causas objetivas ya que tenemos la losa de los primeros ertes. Como siempre, el empresario deberá sacar su negocio adelante endeudándose y poniendo a la familia trabajar 24 horas.

Y en la televisión, vemos que a estos políticos del Gobierno se les llena la boca al decir que no van a dejar a nadie atrás y dejan entrever que los empresarios, como les llega el dinero del cielo, deben estar tranquilos porque solo van a ganar un poco menos.

En este caso no se trata de ganar más o menos, se trata de llegar vivos a la recuperación.

Nuestra obligación es y será siempre planificar y usar la cabeza y no el corazón en nuestras empresas. Es momento de tener la cabeza fría y aprovechar las herramientas legales:

– Preconcursal

– Concursal

– Ley de Segunda Oportunidad 

Sobre todo deben tomar medidas las empresas que no ven viable abrir a corto plazo.

En Fimax seguimos ayudando a nuestros clientes para poder salir entre todos de este gran agujero del que, por supuesto, nosotros no tenemos ninguna culpa. Si este Gobierno mirara los que hacen nuestros vecinos de Europa y copiara la mitad de lo sus políticas, otro gallo nos cantaría.  

 Saludos