Estimados clientes y lectores, estamos terminando el mes de febrero a la espera de las noticias del gobierno en materia económica y fiscal. Pero como en la vida misma, hay que seguir para adelante y estamos inmersos en la cascada de trabajo en que nos tiene el cierre fiscal del año hasta el mes de julio.

Este mes de febrero vamos a terminar de presentar el modelo 347/415 y 416.

En marzo debemos empezar a preparar el impuesto de sociedades de 2019 y poder terminar las cuentas anuales como obligación que tiene el administrador.

Como bien ustedes saben, este año 2019 se debía haber materializado la RIC que dotamos en el año 2015 y en caso de no haberlo podido hacer, no nos queda más remedio que aumentar nuestro resultado del año.

Es importante a final del año tomar la decisión de cómo aplicar nuestras inversiones, si materializando la RIC o materializandolas en la deducción por inversiones. Ambas herramientas son muy potentes y de igual beneficio, el 25% de la inversión. La RIC reduce la base imponible y la DIC reduce la cuota íntegra.

Unas veces es mejor una que la otra, y esta es una decisión que debe tomar el asesor conjuntamente con el empresario. Pero lo que esta claro es que es una decisión de estudio y no de un día. Esta decisión es tan importante que puede afectar tanto en la decisión como en una futura inspección por la agencia tributaria.

Otro punto importante de la RIC es la materialización en el aumento de plantilla, mejor si es un inversión inicial que si es sólo por aumento de plantilla.

En fin, estimados clientes siempre volvemos al principio… a lo importante que es la planificación de los impuestos en base a un presupuesto.

No debemos olvidar que en el mes de abril empieza el periodo de la renta, otro impuesto que debemos planificar. Ahora ya no hay tiempo y sólo podemos hacer lo que está legislado, pero lo que sí podemos hacer es planificar la renta del año 2020 que pagaremos en el año 2021.

Seguimos sacando punta al lápiz….

Hasta el mes próximo.